Mulan nació en China, en una ciudad pequeña.
Cuando cumplió 18 años, recibió instrucción militar y en artes marciales, ya que soñaba con ir al ejército.
Pero su familia quería un rol más clásico, que se casara con un chico y tuviese hijos varones. La veían como «una marimacho».
«El ejército es para hombres fuertes, no para mujeres débiles»- le repetían todos.
Al cumplir los 25 años, y como aún no quería casarse, Mulan emigró a otro país, para no recibir el estigma de «SHENG NU», o «MUJER SOBRANTE» que reciben las mujeres solteras en su país.
En ese otro país la recibieron con todos los tópicos posibles, sin mala intención, pero encasillándola por su raza:
-«En el Bazar de mi barrio buscan dependienta».
-«En el Restaurante Chino al que voy buscan cocinera».
-«Seguro que se te da bien la tecnología, arregla móviles».
Poco a poco dejó de tratar de integrarse con los locales del país, y buscó juntarse con los demás inmigrantes chinos.
Con ellos al menos tenía en común sus costumbres, la entendían cuando contaba cómo se sentía, y ella se veía parte de la comunidad.
La reacción de la gente no se hizo esperar:
-«Es que no intentan ni integrarse».
Ella creó su propio gimnasio de Artes Marciales tras trabajar como especialista en el cine de acción, y ahora es una mujer realizada, contenta con su vida, sin importarle lo que otros digan o cómo la vean.









Modelo: Andrea Qiao
Maquillaje y peluquería: Anabel Díaz